La fuerza para seguir amando
Y si alguien acometiere contra el uno de los dos, ambos le resisten y rechazan. Una cuerda de tres dobleces difícilmente se rompe.
Eclesiastés 4:9-12 – Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 11También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; más ¿cómo se calentará uno solo? 12Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
Introducción
El matrimonio es la unión de dos personas que se quieren desean ser feliz, pues no sólo es estar juntos sino felices. Sin embargo en nuestros días en muy el divorcio. Así es, se ha convertido en una actividad muy frecuente en nuestro país. El argumento más usado para llegar al divorcio o la separación de las parejas es: Se acaba el amor. Incluso la música popular habla de que el amor no es para siempre y que mientras duré se debe disfrutar, porque nada es para siempre y hasta la belleza cansa. Estos tristes conceptos que la cultura moderna nos inculca se ha vuelto el pan nuestro de cada día y muchos matrimonios se inician con la predisposición de que algún día “algo” lo acabará, El común denominador en todos los fracasos matrimoniales son los problemas, que en toda relación marital se presentan. Sin embargo la Palabra de Dios nos muestra fuerza primordial adicional para seguir amando y disfrutando de la vida matrimonial cuando las dificultades nos golpean y cuando estamos cansados de probar y la vida se vuelve aburrida.
I. El matrimonio, la compañía para vencer la soledad (v.9)”Mejor es, pues, vivir dos juntos que uno solo; porque es ventajoso el estar en compañía”
Uno de los mayores problemas por los que atraviesa el ser humano es la soledad, nunca como en este tiempo el hombre ha experimentado la soledad en su máxima expresión, En una sociedad donde se viven en núcleos urbanos de millones de personas, donde las viviendas cada vez se agrupan a más individuos en menos metros cuadrados de superficie, donde los medios de transporte comprimen a los seres humanos unos contra otros No es voluntad de Dios que el hombre y la mujer estén solos, ya que Dios nos dice, que lo “Mejor” es vivir en pareja (v.9. Sin embargo existen numerosas parejas juntas que experimentan la felicidad; la respuesta sería que no se trata de vivir con alguien, sino ser feliz con ella. Pero esto no es suficiente se requieren de algo más.
II. El apoyo mutuo, fuerza para vencer la adversidad (v.10) “Si uno va a caer, el otro lo sostiene. Pero ¡ay del hombre que está solo!, Pues si cae no tiene quién lo levante”
En el matrimonio, el apoyarse mutuamente es importante para perseverar ante las dificultades; el respaldo de o la esposa también es importante pues acarrea beneficios, pues las labores se hacen menos difíciles y desgastantes. Una de las pinturas más famosas de Diego Rivera es “Mujer con Alcatraces”, la pintura muestra a una mujer cargando un enorme canasto de flores, a primera vista se aprecia solo a la mujer, pero un buen observador resaltaría al hombre que esta a espaldas de la mujer ayudando a levantar la pesada carga. Dios dice que debemos sostenernos para no desfallecer. La Biblia dice que el hombre que no tiene en quién apoyarse cuando lo necesita es digno de compasión y misericordia. En el matrimonio no solo se acompañan en las victorias, sino también durante la adversidad y juntos vencer la tempestad de los problemas.
III. El cuidado del uno del otro, fuerza para vencer él desamparó (v.11)”Si duermen dos juntos, se calentarán mutuamente y defenderán del frío; un solo, ¿cómo se calentará?”
El tercer elemento que observamos es la procuración o cuidado el uno por el otro, el matrimonio no es una asociación entre dos personas con una misma oficina, sino una unidad para hacer frente a los problemas y proveerse el uno al otro de seguridad emocional, la Biblia dice “se defenderán… “, es decir se cuidarán y procuraran que el otro este bien y esto comprenden todas las áreas de la vida.
IV. Jesucristo, poder de Dios para amar por siempre (v. 12)”Si duermen dos juntos, se calentarán mutuamente y defenderán del frío; un solo, ¿cómo se calentará?”
Se pueden tener los 3 ingredientes anteriormente mencionados, pero el fracaso puede hace su aparición. El v.12 dice que cuando el matrimonio es amenazado ambos lo deben defender y rechazar y aprender de sus problemas. Cuando Jesús toca la vida de la pareja ambos poseen el poder para resistir cualquier problema. Los investigadores sobre asuntos matrimoniales están hallando una correlación entre la vida espiritual y nuestra satisfacción en nuestro matrimonio. Howard Markman y Scott Stanley informan que la vida espiritual tiene un efecto favorable en el matrimonio. Dicen que las parejas religiosas tienen menos probabilidades de divorciarse… muestran niveles más altos de satisfacción… niveles más bajos de conflicto acerca de cuestiones comunes… y niveles más elevados de entrega. En una investigación por todo el mundo el Dr. Nick Stinnett encontró 6 características comunes a la mayoría de los matrimonios y las familias felices, una de ellas y la más importante: una fe activa y compartida en Dios. En México podemos deducir y casi asegurar que más del 90% de los mexicanos creen en un Dios, muchos luchan por encontrar una fe viva y personal. Casi todos comprendemos que no lo tenemos todo y que necesitamos de una fuerza exterior y superior que nos ayuda a evitar que nuestro amor se debilite y a soportar el dolor al que la vida nos enfrenta. La cuerda de tres dobleces que menciona la Biblia, el primer nudo representa, el segundo a la esposa y el tercero y más importante a Dios, mismo es decir Jesucristo, quién cuando nosotros le permitimos gobernar nuestras vidas, nos otorga la victoria y el poder para salir delante de cualquier dificultad.
CONCLUSIÓN
Hoy en día se puede vivir juntos y también felices, apoyándose, y cuidándose el uno al otro; una mentira grande que se infiltra en nuestros matrimonios es que “mientras dure, estamos bien, después ya veremos…” La Palabra de Dios nos enseña 3 aspectos importantes que los esposos tienen que poner en práctica para ser felices; pero sería indispensable que hicieran cuerdas de 3 dobleces para resistir los problemas de la vida encontrando en Jesucristo la fuerza diaria para seguir amando.