Tu eres un triunfador

Tu eres un triunfador


Josué 5:13-15


Introducción


Josué representa el más grande conquistador y el más grande triunfador del Antiguo Testamento. En el Antiguo Testamento había una ley que se llamaba “Ley de la redención”: al sacarse un zapato se simbolizaba que la tierra sería redimida, y además, que Dios se iba a meter en ese zapato. Enseñanza: Dios no se mete en el zapato de todo el mundo, se mete en el zapato de los triunfadores, si liberas la mentalidad de un triunfador, Dios se meterá en tu zapato y respaldará todo lo que hagas. No necesitas que nadie te respalde, solo que Dios lo haga porque aunque todo el mundo esté en tu contra, si Dios está contigo: “Mayor es el que está contigo que los que están en tu contra”.


1) Un triunfador tiene los pensamientos de Dios


a) Vea usted, este es un tiempo en que la cosa más importante que usted puede tener no es el dinero, aunque es importante y hay gente que hace cualquier cosa por conseguirlo, pero lo más importante es tener una palabra clave para este tiempo, y lo otro es tener los pensamientos de Dios.


b) Tener los pensamientos, la Palabra, la revelación de Dios, es más valioso que el oro y la plata. El que tiene la Palabra tiene todo lo que necesita, sin embargo hay quiénes tienen el dinero pero no siempre tienen la Palabra.


c) Cuando te llenas de los pensamientos de Dios empezás a funcionar como un triunfador y todo lo que hagas te saldrá siempre bien. Declará: La calidad de mis pensamientos determinará la calidad de mi vida, la forma en que voy a vivir, porque toda nuestra vida siempre se va a conducir por el pensamiento más dominante.


d) Jesús nunca hizo una reunión para llenar a los discípulos del Espíritu Santo, solamente les sopló luego de resucitado. Un toque de la unción, el hablar en lenguas, un milagro, no te hace discípulo –si bien todo eso es muy bueno-, lo que te hace discípulo es pensar como Dios.


e) El milagro más grande es cambiar tu pensamiento, porque si cambia tu manera de pensar cambiará tu manera de vivir. El milagro más grande no se puede ver, y es cuando tus creencias cambian.


f) Toda la Biblia es una lucha de creencias. Dios le dijo a Eva: “Si comes del árbol morirás”, vino Satanás y le dijo: “no morirás”. La lucha de Eva fueron dos ideas: la de Dios y la idea de Satanás, Ella aceptó el pensamiento diabólico y cuando uno elige el pensamiento equivocado queda fuera del Edén, cuando elegimos la creencia de Dios quedamos dentro del Edén.


g) Por eso tenés que tomar decisiones de calidad que son: “pensar como piensa Dios”; “llenarte de los pensamientos de Dios”; “llenarte de la Presencia, de la revelación del Señor” y por sobre todo”permearte de toda la buena palabra de revelación”.


h) Cuando empezás a pensar como Dios, serás un triunfador, Jesús dice que derramará vino nuevo en odre nuevo. El odre era una bolsa de cuero que se llenaba de vino, pero si no se estiraba, cuando el vino fermentaba, se rompía y se echaban a perder el vino y el odre.


i) El odre, que era una piel, se ponía al sol para secarlo, (el sol representa las pruebas que te secan) y luego se le echaba agua que, junto con la sequedad de la piel, podía estirarse, y así, cuando se echaba el vino y fermentaba, se estiraba pero nunca se rompía.


j) Enseñanza: Pudiste haber pasado por muchas pruebas, pero cuando recibís el agua de la Palabra, los pensamientos de Dios mezclados con la prueba, vas a poder estirarte, tu mente va estirarse. Cuanto más estirás tu mente, hay más vino nuevo y cuanto más vino nuevo, más te transformás en triunfador.


k) Un triunfador piensa como Dios piensa: no decidas por la mentira, pensá como Dios, y si Dios te dijo “esto”, “esto es”; si dijo “todo lo que hagas te saldrá bien”, así será; porque ya no pensás como antes, ahora tenés los pensamientos de Dios, por eso sos un triunfador. Cuando uno piensa como Dios, se transforma. El nunca perdió una batalla.


l) Vea usted, esta Palabra te puede golpear fuerte, o te cambia en bendición y en gozo, depende del espíritu que tengas, pero cada vez que una palabra venga a tu vida es para provocar una reacción, de algo puedes estar seguro, la palabra no te dejara de la misma forma en que te ha encontrado


2) Un triunfador es alguien lleno de fe


a) Jesús dice: “Tened fe en Dios”. Literalmente es “tened la fe de Dios”, Dios tiene fe, todo lo que Dios hizo, lo hizo por fe. Dios es fe y para ser un triunfador, no solamente tenés que tener “fe en Dios”, sino la “fe de Dios”; cuando tenés la fe de Dios, sos un triunfador.


b) La fe de Dios es bien fácil: “Dios dijo y creyó”, “dijo y creyó”. Hebreos dice: “Dios dijo sea la luz y creyó que se haría la luz”; dijo “sean los peces, sea la tierra, dijo y creyó”.Todo lo que confieses créelo y tendrás la fe de Dios.


c) Si decís“estoy sano por Cristo”, creélo, Si decís “todo me saldrá bien”, créelo, cuando confesás y creés, tenés la fe de Dios. Fe no es negar la realidad, cuando David se paró delante de Goliat, no dijo: “no vine con espada”, el sabia a lo que se iba a enfrentar por lo tanto se preparo, pero el sabia que Goliat no triunfaría.


d) La fe reconoce el problema, pero no lo acepta: “reconozco que no tengo un peso, pero no acepto vivir así”; “reconozco que estoy enfermo, pero no lo acepto, esa es una irrealidad que vivo, porque mi verdadera realidad, no es lo que me pasa, sino lo que Dios me prometió”.


e) La fe no acepta el problema como resultado final: “reconozco que estoy mal, que mi matrimonio está en crisis, que tengo pruebas, pero no lo acepto. Acepto como autoridad final lo que Dios me dijo y eso es lo que sucederá en mi vida. Lo digo y lo creo”. Algunos lo dicen pero no lo creen, y otros lo creen pero no lo dicen. Tenés que decir y creer. (dígalo)


f) David no derribó a Goliat con la piedra, sino con la palabra, con la confesión, porque dijo: “Tú vienes a mí con espada, pero yo vengo en el nombre de Jehová”, un triunfador se llena de fe, la Biblia dice: “Para el que cree todo es posible”. Accionando la fe de Dios, entrás en la ley de las posibilidades: todo es posible.


g) Cuando decís “no puede ser”, es porque no tenés fe, porque la fe te mete en la ley de las posibilidades: es posible estar sano, es posible prosperar, es posible ser bendecido, porque Jesús dijo: “Te he dicho que si crees veras la gloria de Dios,” “porque para el que cree todo es posible”.


h) Si entrás en el mundo de las posibilidades, nunca más estarás limitado por nada, reconocerás la realidad pero no la aceptarás, lo que aceptarás son las promesas de Dios en su Palabra. ¿Cómo puedo hacer crecer mi fe? ¿Cómo moverme en fe?


i) La fe se potencia: por la imaginación. La fe se alimenta de la imaginación, un principio dice: “para que algo sea una realidad exterior, primero debe ser una realidad interior”. John Maxwell dijo: “aunque mi pasado sí es importante, nunca lo es tanto como el modo en que yo veo mi futuro”.


j) Nos cuesta bajar de peso, por ejemplo, porque no nos vemos delgados. Mírate sano, fuerte, pero no solo durante cinco minutos sino todos los días. Si estás enfermo tenés que verte sano, sano en el estudio, sano en el trabajo, sano en tu casa, y al verte sano, usás el poder de la visualización; porque “el Espíritu todo lo escudriña”. Escudriñar en el griego, quiere decir “buscar una visión” Tu espíritu necesita ver para usar fe.


k) Yo veo las multitudes, el avivamiento y lo veo todo el tiempo. Tenés que ver a toda tu familia al lado tuyo adorando, hablando en lenguas; tenés que verte lleno de dinero que no sepas donde guardarlo; tenés que verte ganando multitudes, porque la fe crece y se manifiesta por el poder de la visión.


l) El legalismo nos castró diciendo que “no imaginemos” porque eso era de la “nueva era”. Y no es así, la “nueva era” nos lo robó, porque la Biblia dice que “derramará su espíritu y tendrán visiones”. Visión es la terminación de la bendición que ves en tu espíritu, y eso activa la fe.


ll) Un triunfador se llena de fe, lo visualiza constantemente hasta que se realice, porque el que lo ve lo posee, el problema es que a veces vemos lo que no tenemos que ver, nosotros tenemos muchos defectos seguramente, pero te vemos ungido, lleno de la gloria del Señor, y lo que ves, poseés en el Nombre de Jesús.


3) Un triunfador es alguien que termina las cosas


a) No es el que empieza sino el que termina. Moisés no fue tan grande como Josué, porque Moisés empezó, pero Josué terminó; Moisés salió de Egipto, pero el que tomó la tierra y cumplió la promesa fue Josué.


b) Más grande es terminar algo que empezarlo. Tenés que decir como Jesús: “Consumado es”; o como Pablo que le dijo a la muerte: “He acabado la carrera, he guardado la fe, terminé todo lo que Dios me dijo, así que me voy a vivir la otra etapa de mi vida con el Señor para siempre”.


c) La gente triunfadora no empieza las cosas, las termina. Si empezaste a orar por sanidad, orá hasta que Dios te sane; si Dios te dio un sueño de prosperidad, no empieces solo a verlo, termínalo, llegá al final, determínate a terminar. ¿Cuántas cosas empezamos y las dejamos por la mitad? Porque no estábamos determinados a terminar.


d) Quiero decirte que no vamos a parar hasta terminar de ganar a Bariloche para Jesucristo; no vamos a parar hasta verte próspero; no vamos a parar hasta verte bendecido, no vamos a parar hasta verte sobreabundado en todas las cosas, estamos determinados a declarar sobre ti, solo la buena palabra del Señor.


e) A Josué se le aparece un ángel con la espada en la mano, ve a un guerrero y le pregunta: “¿Eres de los nuestros o de los enemigos?”. Y el ángel le dice: “No”. Y Josué se postró, porque había caído la unción, vea usted cuando la unción cae, no podemos resistir su gloria.


f) Entendí la palabra que dice: “Toda rodilla se doblará”, porque la gloria va a ser tan grande, tan grande, que hasta el más orgulloso va a doblarse; “toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor”, Dios esta reinando iglesia, todo esta en control.


g) Dios le dijo a Moisés: “Sacá a mi pueblo” y él le preguntó: “¿Vendrás conmigo?”. durante toda su vida Moisés le decía a Dios que no se movería si Él no lo acompañaba, pero cuando Dios se le aparece a un triunfador, como a Josué, el no le preguntó: “¿Vendrás conmigo?”, sino que el ángel fue quien se lo preguntó.


h) hay gente que oró la oración de Moisés: “Señor, ven conmigo”; pero en la oración del triunfador, Dios te dice: “Estoy listo para la batalla, estoy listo para prosperarte, estoy listo para sanarte, estoy listo para que esta ciudad arda en mi presencia; ¿me seguís sí o no?”


i) El Señor te dice: “No me pidas que esté detrás tuyo ¿vas a venir detrás de mí? Porque Yo ya tengo la espada, el ejército está listo y la victoria determinada, si me vas a seguir, hacelo, porque juntos tendremos la victoria”. Un triunfador no espera que Dios lo siga, el triunfador sigue al Señor, hacia lo que Él prometió.


j) Jesús había muerto, Pedro y Juan fueron corriendo. Juan, que era más joven, llegó primero a la tumba, miró y dijo: “No está el cuerpo”, pero Pedro llegó segundo y no miró, entró, y cuando Pedro entró, vio las ropas vacías, porque sólo los que dan un paso más, pueden tener comunión con el Señor.


k) No importa si no llegaste primero, lo importante es que entres y compruebes que Cristo ha resucitado, que vayas más allá, no importa que otros te ganaron porque hoy podés dar un paso más al fondo, entrar más, consagrarte un poco más, gritar un poco más.


l) Hubo tres promesas vacías de Jesús: 1° una cruz vacía, que habla de perdón; 2° una tumba vacía, que habla de resurrección, 3° hubo ropas vacías, que hablan de comunión.


ll) Los que entramos un poquito más, nunca nos avergonzaremos de haber experimentado y de buscar más del Señor. SOS un triunfador, llénate de los pensamientos de Dios, de la fe del Señor, terminá las cosas y jugáte por Jesús, porque un triunfador es alguien que se juega por el Señor.


m) Cuantas veces hubieron pensamientos que te estuvieron torturando, relegando, o haciéndote sentir que jamás podrías, pero hoy vas a cambiar esos pensamientos, por los pensamientos de Dios, que dicen: “todo lo que haga me saldrá bien”, “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.


n) Empezaremos a visualizar fe divina: vamos a vernos bendecidos, sanos, prósperos: un día, una semana, un mes, un año, hasta que la palabra se cumpla. Vamos a terminar lo que el Señor nos prometió, no vamos a empezar las cosas sino que las vamos a terminar.


ñ) Vamos a jugarnos por el Señor, que te dice: “Tengo la espada desenvainada, no soy ni de los tuyos, ni estoy en contra tuyo, quiero que vos me digas si pertenecés a los míos o no, quiero que me digas si me vas a seguir o no”.


o) Adórale.


Decile: “Señor, acá estoy, voy a jugarme, voy a predicar, voy a buscarte, a crecer, a madurar, voy a ser un siervo tuyo, voy a hacer lo que me dijiste que haga, daré testimonio de tu presencia, voy a usar mi fe porque contigo soy un triunfador de la vida y del reino.